Julio 25, 2019
Impuesto a la venta de semovientes y Crédito Fiscales derivados
La Ley 12.700 del año 1960 estableció un impuesto sobre los remates de toda clase de bienes muebles, inmuebles, y semovientes. La misma norma estableció igual impuesto a las ventas de semovientes efectuadas sin intervención de rematadores. En aquel entonces, la tasa del impuesto correspondía a 2% sobre el precio de enajenación de los semovientes. Posteriormente con la Ley 16.694 del año 1995 se redujo la tasa del impuesto a 1%.

En el año 2012, mediante la Ley 18.910 se facultó al Poder Ejecutivo a otorgar a los titulares de explotaciones agropecuarias un crédito fiscal por el monto del impuesto creado por la Ley 12.700. Más adelante, en diciembre de 2012, el decreto 430/012 efectivizó la devolución del importe abonado por concepto de impuesto a la enajenación de semovientes a través del otorgamiento de créditos fiscales.

¿Sobre qué se calcula y cómo se abona impuesto?

En el caso de las ventas a frigoríficos, el impuesto se calcula sobre el importe bruto de la liquidación de frigorífico y su correspondiente factura. En el caso de las ventas entre particulares, se establece un ficto dependiendo de la categoría del semoviente, sobre este ficto se aplica el 1% del impuesto.

El impuesto se debe abonar en la intendencia correspondiente al domicilio del vendedor, para ello el vendedor deberá comunicar la venta a la intendencia.

Dependiendo de la intendencia, se cuenta con entre 30 y 60 días desde la fecha de la venta para realizar el pago del impuesto. Cumplido ese plazo, el contribuyente es pasible de la aplicación de multas y recargos. A su vez, un aspecto no menor para tener en cuenta es que el no pago de este impuesto también determina que se pierda el beneficio de buen pagador para todo tributo recaudado por las intendencias.

Se debe destacar que, en el caso de ventas a través de consignatarios, estos últimos son sujetos obligados de la retención de este impuesto.

¿A cuánto equivale el crédito fiscal?

El monto del crédito fiscal será equivalente a la suma de pagos efectivamente realizados dentro del cuatrimestre, es decir al 1% abonado por la venta de semovientes.

¿Cómo se tramita?

Mensualmente las Intendencias presentan ante DGI una declaración informativa con los datos de los importes totales pagados por concepto de este impuesto, discriminándolos por contribuyente. Posteriormente DGI remite la información al BPS, quien aplica de forma automática el crédito para el pago de las obligaciones tributarias del contribuyente frente a este organismo.

Los contribuyentes poseen la alternativa de utilizar estos créditos para cancelar obligaciones tributarias ante DGI. Para ello, el contribuyente deberá realizar una petición a BPS solicitando la utilización de estos créditos para cancelar obligaciones tributarias de DGI.

Los créditos serán devueltos por parte de DGI mediante Certificados de Crédito no endosables de tipo A, es decir, Certificados de Crédito que únicamente podrán ser utilizados para cancelar obligaciones tributarias propias del contribuyente, no pudiendo utilizarse los Certificados como mecanismo de pago a proveedores.

Reflexiones

Considerando que, en la práctica, el recupero de estos créditos es un tema que muchas veces genera inconvenientes que no debe generarse, como ser, créditos que tardan en informarse a BPS, que se informan en exceso y en menos y luego esto ocasiona complicaciones innecesarias, ni quien hablar problemas a las propias intendencias al deber abordar una tarea para que muchas veces no está preparada.

En nuestra opinión es momento de analizar la utilidad que puede generar la aplicación del referido impuesto, ya que estamos en un caso donde se cobra el mismo para luego devolverlo.

Consideramos que pueden existir dos razones de ser y que se debe revisar si se pueden alcanzar los mismos objetivos con otros instrumentos.

1. Forma de financiación de las intendencias, aspecto sobre el cual no profundizaremos.

2. Herramienta de fiscalización. La aplicación del 1% de semovientes es una buena herramienta de cruce de datos entre DGI y las Intendencias Municipales. Conociendo el 1% que paga el productor, DGI puede saber el monto de la operación y con esto proyectar las ventas del ejercicio fiscal, pudiendo determinar por ejemplo si la facturación supera de los UI 2.000.000 o los UI 4.000.000 y basándonos en esto si debe tributar IMEBA o IRAE, y en este último caso, si puede optar por liquidar el impuesto de forma ficta o debe tributarlo de forma real.


En el caso de quienes están en el régimen de CFE, DGI conoce sus ventas, igual caso para quienes remiten a la Industria Frigorífica. El conjunto que quedaría con un gran signo de interrogación es el conformado por la venta entre particulares si no fuera por la aplicación de los controles a realizarse mediante el 1% de venta de semovientes.

Artículo escrito por:
Cr. Federico Vuille y Cr. José Formoso.
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